En Saspi siempre hemos tenido una meta clara: fabricar maquinaria que resista el paso del tiempo y responda con total precisión a las necesidades de la industria. A lo largo de nuestra trayectoria, hemos visto cómo las demandas de los talleres cambiaban y, con ellas, también se transformaban nuestros diseños.
Nuestros orígenes: la base de la robustez mecánica
Nuestras primeras soluciones destacaban por una ingeniería puramente mecánica, sólida y fiable. Esa robustez estructural es el cimiento de nuestra identidad y lo que permitió a muchos talleres trabajar de manera ininterrumpida durante décadas.
Sin embargo, con el paso de los años, comprendimos que a esa fuerza mecánica tradicional debíamos sumarle una mayor agilidad y un control operativo adaptado a los nuevos tiempos.
Primeros hitos: Servos e introducción a 15 grados
En este camino de innovación, Saspi se convirtió en el primer fabricante de roscadoras en introducir un introductor de piezas controlado por servos. Esta tecnología pionera ha acabado siendo adoptada, más adelante, por la mayoría de los fabricantes del sector.
Asimismo, introdujimos la solución de un introductor de piezas simple a 15 grados respecto del peine móvil. En esta configuración, la introducción de la pieza está más en línea con el movimiento del peine si la comparamos con las otras soluciones del mercado, que suelen ser a 45 grados o similar.
Con esta solución mejoramos significativamente la vida útil de la herramienta, ya que la pieza sufre mucho menos al ser introducida para el proceso de laminación.
Innovación en el control operativo y visual
Para dar respuesta a esta necesidad de agilidad, fuimos integrando avances significativos en nuestras líneas de producción. Uno de los hitos más valorados por los talleres fue la incorporación de pantallas táctiles avanzadas.
Este cambio eliminó la complejidad de los mandos antiguos, facilitando el manejo diario de los operarios y permitiendo un control mucho más visual, rápido e intuitivo de cada proceso de laminación.

Precisión digital para los sectores más exigentes
Hoy en día, nuestras máquinas combinan esa fuerza mecánica heredada con sistemas de control digital que aseguran la máxima repetibilidad.
Siguiendo esta filosofía de vanguardia, Saspi es actualmente el único fabricante de roscadoras con un ajuste de presión entre peines motorizado con una precisión de CNC. Esta tecnología está completamente patentada por Saspi; somos los únicos en ofrecer esta solución y no existe ninguna otra igual ni similar en el mercado.
Esta evolución es la que nos permite cumplir actualmente con las tolerancias críticas que exigen sectores tan complejos como el aeronáutico y el de automoción. Seguimos evolucionando día a día, manteniendo intacto el compromiso con la calidad que nos ha definido desde el primer momento. Si fabricas piezas de alta tolerancia, puedes consultar con nuestro equipo técnico.

